martes, 31 de agosto de 2010




Si con mi edad hubiera perdido mi parte infantil, de niña...sería una auténtica mierda. La poca madurez que pueda llegar a tener se tranforma cuando estoy con ella. Es la sonrisa que me falta cuando no tengo fuerzas.
La amistad se hace con los años pero, por encima de muchas cosas, se basa en la confianza. Puede que no la conozca desde hace tantos años como quisiera, pero eso nunca ha sido un impedimento.
Me gusta su forma de hablar y la forma en la que me mira cuando le cuento algo. Las ganas que tiene siempre de prestar atención, de ayudarte en cuando ve que lo necesitas. Su niñez, me chifla su niñez. Me siento bien cuando estoy con ella, porque hace cambiar lo que soy yo.
La voy a echar de menos, como a pocas peronas. Y ella lo sabe. Pero también sabe que espero verla muchísimo y que si no es así tendré noticias suyas cada día.
La quiero.

martes, 24 de agosto de 2010









El verano...mmm si. Quizá lo esperaba mejor, o quizá peor. Está siendo completamente distinto. Anquela del Ducado, digamos que he pasado tres meses, de los doce del año, allí todos los veranos cuando parece ser que no tenía uso de razón. Este verano he vuelto, solamente una semana...y, sinceramente, creo que el año que viene las fiestas de San Roque también van a recibirme. Estepona, eso ya ha sido otra cosa. Una semana con ellas, con las que puede que pasen meses y meses hasta que nos reunamos todas. Me llevo el mejor recuerdo que podría tener, porque las quiero muchísimo. Plasencia...me da pena en parte irme, por ti. Pero es lo que he querido siempre, salir de aquí. Aunque tampoco se está tan mal...no del todo. Y ahora, estamos pensando como decorar lo que será nuestro piso como mínimo dos años. Va a quedar bien, se lo pedimos por la rejilla de Bea a la virgen imaginaria de mi altar.

jueves, 12 de agosto de 2010





Hace ya algún tiempo que me dan miedo demasiadas cosas. Dejar todo esto ahora mismo, y que al volver nada siga como está ahora. Caminar sin que me guies, cosa que no veo posible en este momento. Me gusta la persona que soy a tu lado, y no quiero volver a ser medio feliz sin ti. Ya no voy a conformarme con mantener esto, quiero que no se estanque...que no pare, que vaya a mejor. Quiero ayudarte, siempre. Y que seas mi conciencia. Quiera echarte de menos, porque eso va a significar que nada de esto ha terminado. Contaré las horas para verte, como lo estoy haciendo ahora.