jueves, 9 de diciembre de 2010


A veces no sé lo que siento ni por qué lo siento, otras estoy completamente segura de como se ordena mi cabeza...aunque sea para mal. Preferiría haberme quedado en la cama cuando ha sonado el despertador, y que el día de hoy durase un segundo...o mil horas. A ratos no dejo de sonreir y a segundos me lo impide el subconciente. Quiero pasar el fin de semana con Carlos, y que el Barceló y su sonrisa me quiten la tontería de encima. No quiero que sea navidad, no me apetece ver las luces cutres, pero tengo ilusión de mandar mi carta a los reyes por e-mail.

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